En lo alto de un lugar desconocido, me acuerdo de nuestro lugar.
Aquél en el que para nosotros era perfecto.
Las nubes eran como algodones.
Los pájaros chapoteaban en los charcos, mientras susurraban tan dulcemente en nuestro oídos.
Lo único que nos preocupaba era el tiempo que se desvanecia como las golondrinas en invierno.
Pero ahora, mientras paso las horas aquí.
Hablando y jugueteando con el viento
Pienso, que esos momentos no hay que recordarlos como algo que no volverá a pasar.
Sino como un secreto , que solo sabemos tú y yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario