Memories
sábado, 23 de abril de 2011
Insignificante
Precedible,me esperaba cierta resistencia, es decepcionante.
Tiene una mente débil y un alma infectada de un virus llamado pobreza.
Tiene complejos y necesita ser objeto de un continuo halago.
Está desesperado por agradar a todo el mundo y se rebaja al extremo para que alguien fije su mirada en él.
Pobre crédulo, se rien de ti, eres su bufón y te desprecian por ello.
Despierta de ese absurdo cuento, la realidad es menos idílica.
domingo, 3 de abril de 2011
Caminos
Qué hacer cuando deshacen tus esquemas y te cambian el rumbo,me has dado unas coordenadas incorrectas.
¿Qué hago?
Dos opciones a cual más absurda:
1) Perderme en el abismo más absoluto, en una agonía lenta y profunda. Una melancolía asfixiante.
2) Buscar una luz que me ilumine mi vida, encontrarme, ser propietaria de mi vida y vivirla hasta alcanzar los límites de la locura, de manera intensa, al extremo.
Cualquier opción es válida
¿Qué hago?
Dos opciones a cual más absurda:
1) Perderme en el abismo más absoluto, en una agonía lenta y profunda. Una melancolía asfixiante.
2) Buscar una luz que me ilumine mi vida, encontrarme, ser propietaria de mi vida y vivirla hasta alcanzar los límites de la locura, de manera intensa, al extremo.
Cualquier opción es válida
sábado, 2 de abril de 2011
En mitad de la nada
En lo alto de un lugar desconocido, me acuerdo de nuestro lugar.
Aquél en el que para nosotros era perfecto.
Las nubes eran como algodones.
Los pájaros chapoteaban en los charcos, mientras susurraban tan dulcemente en nuestro oídos.
Lo único que nos preocupaba era el tiempo que se desvanecia como las golondrinas en invierno.
Pero ahora, mientras paso las horas aquí.
Hablando y jugueteando con el viento
Pienso, que esos momentos no hay que recordarlos como algo que no volverá a pasar.
Sino como un secreto , que solo sabemos tú y yo.
Aquél en el que para nosotros era perfecto.
Las nubes eran como algodones.
Los pájaros chapoteaban en los charcos, mientras susurraban tan dulcemente en nuestro oídos.
Lo único que nos preocupaba era el tiempo que se desvanecia como las golondrinas en invierno.
Pero ahora, mientras paso las horas aquí.
Hablando y jugueteando con el viento
Pienso, que esos momentos no hay que recordarlos como algo que no volverá a pasar.
Sino como un secreto , que solo sabemos tú y yo.
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